Cómo se relaciona la caries con el pH de la boca

Para que una caries haga su aparición en tu boca se tienen que dar una serie de condicionantes. Esta infección es multifactorial y, por tanto, no hay una única razón. Lo que sí tenemos muy claro son muchas de las causas que ayudan a su formación, es decir, conocemos cómo se puede formar la ‘tormenta perfecta’ para que un día te mires en el espejo y veas una zona marrón en un diente.

Seguramente habrás oído alguna vez que las personas con un pH bajo en la boca tienen más predisposición a sufrir caries. El nivel óptimo del pH en nuestra saliva está en torno al 7. No obstante, la ingesta de alimentos y bebidas hace que se vaya alterando. En ese sentido, un descenso continuado hasta un pH del 5.5 favorece la aparición de bacterias cariogénicas.

Aunque en principio, es cierto que un pH bajo en boca puede favorecer no solo la caries sino también la desmineralización de los dientes, queremos enseñarte qué hábitos, costumbres y factores pueden hacer que el pH caiga y cómo podemos neutralizarlo.

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Lo primero que tienes que entender es que si el pH de la boca es bajo la presencia de ácido será alta. De hecho, esos ácidos son los responsables de la formación de la placa bacteriana que acaba produciendo caries. Mientras comemos, existe menos peligro ya que salivamos y la saliva actúa como un neutralizador de los ácidos. No obstante, si no nos lavamos los dientes tras cada comida se lo estaremos poniendo muy fácil a las bacterias. En la infografía que hemos preparado puedes ver lo que pasa en tu boca cuando no tienes una buena higiene bucodental profunda y diaria.

[ultimate_heading main_heading=»Enfermedades relacionadas con la saliva como la hiposalivación o la xerostomia» main_heading_color=»#f28341″ heading_tag=»h3″ alignment=»left» main_heading_style=»font-weight:bold;»][/ultimate_heading]

Como te hemos explicado alguna vez en nuestro blog, la saliva actúa como un protector de la boca frente a diversas enfermedades, entre ellas, la caries. Nos ayuda a mantener el pH en los niveles adecuados -en torno a 7-, tiene capacidad cicatrizante, nos ayuda a masticar y tragar la comida e incluso a hablar. ¿Has experimentado alguna vez la sensación de hablar en público con la boca seca porque te has puesto nervioso?

Hay personas, sin embargo, que presentan algunas patologías relacionadas con la producción de saliva como la hiposalivación o xerostomia. En ambos casos, el síntoma principal es la disminución ostensible de la cantidad de saliva en la cavidad bucal. A menor saliva, es más que probable que el pH de la boca sea más bajo y, por tanto, el camino hacia la caries sea mucho más rápido y sencillo.

Tanto la hiposalivación como la xerostomia suelen estar relacionadas con otro tipo de enfermedades como la diabetes o la artrosis y también con la toma continuada de algunos medicamentos, tratamientos como la quimioterapia y radioterapia e incluso con el estrés prolongado.

Llevar un buen control médico, por una parte, y evitar en la medida de lo posible las situaciones estresantes son medidas fundamentales para atajar el problema.

Mantener la boca hidratada a lo largo del día también puede ayudarnos a mitigar esa falta de saliva suficiente. Beber agua -es la única bebida con un pH neutro- tras una comida puede ser un apoyo para arrastrar los restos de comida y hacer que no se queden adheridos a los dientes, aunque no sustituye al cepillado.

[ultimate_heading main_heading=»Hábitos poco saludables» main_heading_color=»#f28341″ heading_tag=»h3″ alignment=»left» main_heading_style=»font-weight:bold;» margin_design_tab_text=»»][/ultimate_heading]

El tabaco y el alcohol resecan las mucosas de la boca. Si fumamos o bebemos en exceso notaremos la boca más seca y contribuiremos a que nuestro pH sea básico, es decir, bajo. Desde cualquier punto de vista, fumar perjudica a tus dientes así que te recomendamos que lo dejes. En cuanto al alcohol, lo mejor es limitarlo.

[ultimate_heading main_heading=»Alimentación rica en azúcar y carbohidratos » main_heading_color=»#f28341″ heading_tag=»h3″ alignment=»left» main_heading_style=»font-weight:bold;»][/ultimate_heading]

Hay alimentos que tienen una carga de ácidos bastante alta. Por eso, los dentistas insistimos en que una alimentación equilibrada puede ser una gran receta contra la caries. Azúcares y carbohidratos son los reyes y, en este sentido, está demostrado que el azúcar es la principal causa de caries dental. Según datos de la ONU, entre 60-90% de la población infantil en edad escolar y casi al 100% de los adultos en todo el mundo sufren o han sufrido caries. En España, más del 90% de la población entre 35-65 años ha sufrido caries. No se trata de decirte lo que tienes que comer, pero sí informarte de que lo que comes y bebes tiene un impacto en tus dientes.